miércoles, 28 de julio de 2010

Pedals de Occitania

Ruta: Pedals de Occiania
Distancia: 190 km
Desnivel: 5.450 km/h
Tiempo de pedaleo: 13h 45min


Este mes hemos podido disfrutar de 2 Megas, después de la VipXtrem de Vimbodí, estamos de sobra preparados para hacer la Pedals de Occitania, tan solo tenemos un condicionante, tiene que ser en día y medio como máximo, tenemos solo disponible el jueves entero y el viernes solo por la mañana.



Miercoles. Aproximación.

Salimos desde Benicasim a las 18h, hemos cargado 5 bicis en el pickup de Felipe y subimos en su coche Manuel, Pascual, Chus, Felipe y yo, un poco después salen desde Castellón Santi y Cesar.

Llegamos a Puente de Montanyana a las 21:30, paramos a cenar.

Llegamos a Vielha a las 23:30, vamos directos a casa a dormir.



Jueves. Primera etapa.

Hemos decidido hacer solo el bucle de la pedalas, saliendo y llegando a Les, evitando el tramo de Vielha a Bossost tanto en la ida como en la vuelta, así queda la ruta de 190km, mucho mas asequible para el día y medio del que disponemos.

Entre desayunar, recoger la casa, montar bicis y acercarnos a Les se nos han hecho las 10 de la mañana cuando empezamos a pedalear.


Pasamos enseguida por Bossost y enfilamos el puerto de Eth Portillón por carretera, la primera pista del día se hace de rogar, en estos momentos me doy cuenta que la mitad llevamos cargado un track que sube todo por asfalto, hay que estar atento y no desperdigarnos para no pasarnos el cruce.


Nos metemos ya por fin por pista, preciosa, con tramos de umbría impresionantes, ya vemos que hoy no pasaremos calor, empezamos ya con las fotos.


Coronamos el Portillón, han sido casi 800 mts de subida, mas fotos, ahora hay un tramo de asfalto de bajada.


De nuevo cogemos pista y, por fin, la primera senda del día, impresionante, toda en sombra, ya hemos amortizado la salida, a partir de aquí ya todo son ganancias.

 Llegamos a Bagneres de Luchon, buscamos una fuente para llenar los bidones y nos damos cuenta que la gente está empezando a comer, decidimos comer también, aunque solo llevamos 30 km nos servirá como almuerzo-comida.

 

Salimos del pueblo y ya estamos en una senda, esta vez es en subida, a la izquierda de la carretera que sube al coll del Peyresourde.

 

 Por supuesto no todo es patear.


Llegamos a un cruce de sendas, la mitad nos vamos para abajo y la mitad para arriba, debido a que llevamos 2 tracks diferentes, volvemos para arriba al cruce y primer susto, ¡no están!.

Ahora nos toca adivinar por dónde tenemos que ir, afortunadamente Manuel consigue cargar el otro track y podemos seguirles, los 2 tracks se juntan en la carretera del Peyresourde, en Saint Aventin, alarma, ¡tampoco están!

Nos toca ahora apretar, los que van delante se creen que vamos nosotros delante así que, o cazamos pronto o podemos perdernos para el resto de la ruta.


Afortunadamente, les pillamos en un cruce de sendas, están viendo cual es la buena y nosotros tampoco íbamos tan atrás como pensábamos.


La ruta sigue subiendo, a ratos pista y a ratos senda, el paisaje sigue siendo espectacular, hasta llegar a Bourg d'Oueil dónde repostamos agua.

A pesar de ir bastante tranquilos toda la mañana, Chus se empeña en soltar sus acostumbradas brabuconadas, que si te has quedado aquí, que te estan dando para el pelo, como siempre toca de oido.

Principalmente para no oirle salgo disparado del avituallamiento aunque no logro distanciarme lo suficiente y Felipe me coge todavía por asfalto, bueno, no solo me coge, también me suelta de rueda, menos mal que aparece un cruce providencial y decido pararme 1. para coger aire y 2. para indicar al resto el camino a seguir.

Manuel aparece 5 minutos después que el resto, le ha tocado volverse a por el botellín a la fuente, así, subimos él y yo mano a mano, sin forzar pero sin descanso.


Antes de coronar la subida, 1.200 mts de subida seguida desde Bagneres de Luchon, enlazamos con el grupo que se está metiéndose en la niebla.



Vuelvo a apretarle a Felipe y vuelve a aparecer un cruce milagroso, parece que no queda mucha subida, ahora si que me quedo a esperar, ya toca ponerse el chubasquero para no enfriarnos.

 Bajada que hacemos con precaución, no hay mucha visibilidad, hay tramos que no se ve mas de 50mts, aunque al perder altura pronto se despeja.




Vuelven las faltadas del Chus, que si me aprovecho de los cruces para rehuir la batalla, y la verdad es que me estoy encontrando muy bien, así que está será la última vez que le oiga en lo que queda de ruta.

En el siguiente puerto, en Sacoué, que se hace por asfalto la disputa acaba en tablas y ya nos está tocando esperar bastante rato al resto, tendremos que aplazar los piques, el recorrido sigue siendo espectacular, algo mojado pero muy ciclable.



A partir de ese momento la ruta se convierte en una serie de repechos y sendas hasta llegar a Saint Bertran de Cominges.


Dónde nos llueve justo los 5 minutos que estamos bajo unos porches, eso si que es suerte.


Miramos el road book, parece que nos quedan todavía unos 20 km para llegar al hotel, son las 7:30, así que hay que darse prisa.


Primero la ruta transcurre bastante llana hasta atravesar el Garona, y cuando pensamos que ya casi estamos, nos metemos en una pista, preciosa, eso si, pero de subida que va haciéndonos sufrir ya que seguimos sin tener ni idea de cuanto nos queda.

Llegamos a una senda con un cartel de ‘ruta VTT fermè’, aún así nos metemos pero al ver el primer árbol caído, decidimos retroceder, nos habían dicho que había un tramo impracticable y debía ser este.

Tiramos ahora de brújula y , con mucha suerte, logramos enlazar el track unos km mas adelante, el cual volvemos a seguir hasta un cruce.

En este cruce el track marca para arriba, pero Manuel y Chus se lo han pasado, creyendo que el hotel estará en un pueblo del siguiente valle, nos tiramos detrás de ellos y tras unos cuantos km de todo bajada llegamos a una carretera, además el trak pasa por ahí.

Surge la duda, ¿derecha o izquierda?, antes de tirar la moneda al aire pasa un coche, lo interceptamos y nos dice que a unos 9km a la derecha está el hotel, pasado Saint Pé d'Ardet, en Antichan de Frontignes, llamamos al mismo para avisar de nuestro retraso y salimos disparados, para el colmo había un pequeño colladito que había que cruzar.

A la voz de ‘¡Al hotel, al hotel! Llegamos a toda velocidad, con las últimas luces del día, el dueño nos dice que le ha pedido a la cocinera que se quede un poco mas, pero que tenemos que cenar ya, así que sin tiempo para ducharnos nos metemos en el comedor.


Buena cena, que devoramos pues ya hacía mucho tiempo del último alimento sólido, ahora ya solo queda ducharnos y acostarnos que ya es tarde.




Viernes. Segunda etapa.

Habíamos diseñado la ruta de tal forma que el primer día fuera mas largo que el segundo ya que queríamos volver a Castellón a dormir.

 A las 8 abren el comedor y bajamos puntuales a desayunar, está lloviendo, sacamos las bicis, les pegámos un manguerazo y ponemos aceite, al bajar de la habitación me caigo por las escaleras, con tan mala suerte que se me queda el brazo enganchado en el pasamanos, me pongo hielo y una pomada antiinflamatoria que me dan en recepción, parece que remite el dolor y podré montar en bici.


Salimos por el mismo camino que llegamos ayer, ya ha parado de llover, pronto un desvío por senda, está marcado como camino de Santiago, está resbaladizo y en la primera zona de piedras ya me he ido al suelo, ¡vaya día llevo!.

 De nuevo salimos a la carretera, en unos cuantos kilómetros vamos alternando pistas y asfalto llanos con algunos tramos de bosque que, aún siendo cortos, tienen una frondosidad impresionante, la temperatura de una farmacia nos marca unos estupendos 18º.

Hacemos ahora nos cuantos kilómetros de tendencia mas o menos llana, enlazando un pueblo tras otro, Bagen, Lòo, Encause les Thermes y Girosp.



 Nos metemos ya en la primera, y única, subida del día, aunque en realidad se trata de subir 3 colls seguidos sin bajar ninguno, empezamos por senda de subida, aunque no llueve, el terreno está super resbaladizo y tenemos que empujar la bici de vez en cuando.


Y saltar de vez en cuando algún obstaculo.

 La senda se hace llana y en los primeros tramos está llena de rocas mojadas, así que la hacemos mas debajo de la bici que encíma.


Salimos al primer coll, no recuerdo el nombre, aunque sí su altitud 599 mts, lo cruzamos y seguimos subiendo, esta vez por asfalto, nos hemos confiado y vamos haciendo corto de agua, a pesar de ser cara norte no encontramos fuentes dónde repostar.

En el asfalto subimos cada uno a nuestro ritmo, a pesar de ser carretera el paisaje sigue siendo espectacular, seguimos en cara norte y la frondosidad es total, a alguno le da tiempo y todo de tomarse una siesta, juas.


Agrupamos al finalizar el asfalto, aquí la pendiente se suaviza y vamos recorriendo la montaña sin casi subir metros, vemos un torrente que baja y los más necesitados repostamos agua.
 

Seguimos subiendo, ahora ya estamos bastante altos, la pista parece que se acabe y llaneamos por una especie de senda o pista abandonada que nos deja en el coll de Mente.


Llegamos al cooll, aquí hay fuente, así que llenamos de nuevo y reagrupamos.

  
Salimos por las pistas de esqui para buscar el coll de Artigascogne, realmente solo está 100 mts mas alto que el de Mente, así que la pista va haciendo un suave diente de sierra.


Llegamos al punto mas alto del segundo día y nos metemos en una nueva senda, al cruzar las torrenteras se ha formado un barro negro que nos hace desmontar, primero intentamos esquivarlo, pero al final vemos que da igual, que nos vamos a pringar aunque no queramos.

 La senda discurre por dentro de un hayedo, completamente en sombra.


Nos toca desmontar alguna vez mas para saltar algún árbol tumbado.


 De repente salimos a la cara sur, la senda discurre por entre unos helechos altísimos.


El contraste con el sol en lo alto nos dice que España está muy cerca.


Al final la senda acaba en un puerto de montaña que sube desde el valle d’Arán, nos tiramos hacia abajo hasta la misma aduana, aquí cogemos la carretera nacional y vamos hasta Pontaut dónde paramos a comer, son las 15:30 y no queremos arriesgarnos a quedarnos sin comer.


 Unas buenas cervezas, embutido, un plato de carne y una buena tertulia para acabar la ruta.


Aún nos quedan 3km para llegar a Les, dónde tenemos los coches, son 6 minutos ya que los hacemos por carretera, una vez allí nos zambullimos en el Garona para quitarnos el barro y lavarnos y así volver a casa fresquitos.

 

A las 23h llegamos a Castellón, tan sol hemos 53 horas fuera de casa, pero a mi me han parecido todas unas vacaciones.







1 comentario:

Ada dijo...

Mira que tirarte por las escaleras del hotel!! Esta ruta la tenemos pendiente, por la fotos tan guapas que has hecho se tendrá que ir algún día!