sábado, 4 de agosto de 2012

Pedales de Occitania, menudo secarral

Ruta: Pedales de Occitania
Distancia: 190 km
tiempo de pedaleo: 14h
Desnivel: 4.950 mts
Track

Bienvenidos de nuevo a una nueva aventura, la semana pasada Javi pronunció las palabras mágicas: “me gustaría hacer pedales de Occitania”, así que miramos agendas, llamamos por teléfono para reservar habitación en Francia y para allí que nos vamos: Felipe, David, Sisco, Javi y yo mismo.

Me faltan algunas fotos, cuando las tenga, las incluiré en esta entrada


Día 1º. Miércoles 1 de agosto, aproximación.

Quedamos en casa Felipe después de comer, Sisco ha cogido el camión de mudanzas.


En cinco minutos ya estábamos pisando cesped, 7 plazas y sitio para las bicis de sobra.


Comienza el festival del humor, a mi se me abrió una sonrisa (cuando no, carcajada limpia) que me acompañó hasta la vuelta a casa, si reírse es sano, debemos haber curado unas cuantas enfermedades.

Llegamos a buena hora a Viella, aparcamos y a coger fuerzas, primero unos ‘culines’ de sidra. Hay que hidratarse, que se pierden muchas sales:


Algo de ‘verdin’.


y unos 'comprimidos' protéicos:


Y a dormir, vamos a casa de mi amigo Jaime, dormimos rápido que mañana toca madrugar, no queremos que nos pase como hace 2 años que casi no nos dan de cenar a las 21:30, cosas de franceses.


Día 2º. Jueves 2 de agosto, primera etapa. 105 km, 3200 mts desnivel y 8h de pedaleo.

Como en el 2010, decidimos hacer solo la parte circular de la Pedales de Occitania, no es por desmerecer la aproximación de Viella a Bossost, pero está claro que solo responde al hecho de que la organización está en Viella y nosotros vamos por libre.

Salimos de Les antes de las 8 de la mañana, 2 horas de ventaja sobre el 2010 deben ser suficientes.


A los 100 metros ya hemos perdido a David, la terrible trialera de Les (un bordillo de una acera) lo ha descabalgado antes de que pudiéramos entrar en calor, resultado: un par de arañazos, pérdida de gafas y resto de los acostumbrados daños morales.


Esperamos un momento y empezamos la ruta, por pista hasta Bossost.

Una vez en Bossost, empieza el Portillón que haremos por carretera en sus primeros 4 km aprox.



Esta vez vamos de paseo, ya les digo que por mi no lo hagan, que yo no lo haría, pero se empeñan en acompañarme, ¡que buen corazón!







Dejamos por fin el asfalto, la pista sube algo mas alta que el Coll del Portillón, aunque en muchos mas km y con bastantes zonas de descanso.




Entramos por fin en Francia, Haute-Garonne.





Bajamos por asfalto unos km y cogemos la primera senda del día, igual que en la Comunidad Valenciana, oiga, en la CV están prohibidas, aquí están marcadas como rutas ciclistas.





El ‘verdín’ está por todos los lados.





Mejor ver las fotos que comentarlas.






Llegamos a Luchón, esta vez no paramos y enlazamos con la senda que sube paralela a la carretera que sube al coll del Peyresourde, ‘la passetjade’, que nos dejará en Saint Aventin, no sin antes dejarnos el resuello en sus rampones.




Paramos a reponer agua en Saint Aventin, cruzamos la carretera y seguimos por senda, igual hace sol, pero nosotros ni lo vemos.



Seguimos por senda, por ahí arriba debe hacer sol.




Algún prado encontramos.




Y algún arroyo.




Otro prado, con su árbol en medio.




Y ya llegamos a Bourg d’Oeil, paramos a reponer líquido, son las 12 en punto.




Y una ‘omelette’ montañesa.



Tras los comentarios del ‘garsón’: ‘no llegais a saint Pé de Ardet de día’ respuesta unánime: ‘que somos españoles, oiga’.


Para ser una tortilla nos tiramos un rato parados, reemprendemos la marcha puerto arriba, en el momento de mas sol y calor, botellines llenos al menos.



Aquí ya estamos casi arriba, venimos desde el profundo valle del fondo, han sido casi 1,200 mts seguidos, tan solo con la parada de comer.





Coronamos (1.844 mts) y hay que ponerse los chubasqueros igual que en el 2010, un tramo de pista y una maravillosa bajada.




Cruzamos el bosque entre la niebla.





La niebla ha empapado la senda y hay que bajar con precaución, aún así, impresionante.

Llegamos a la pista y sigue bajando km y km.



Un auténtico ‘secarral’.







Se nos acaba la pista en una casa.





Nos cuesta encontrar el camino, la senda va por arriba de ella, otra auténtica maravilla





Pasamos por el Chateau de Bramavaques, de los Comtes de Comminges.






Salimos al asfalto, ahora un pequeño puertecito por asfalto y de nuevo a por mas sendas.

Por ellas llegamos a Saint Bertrand de Comminges, paramos a visitar la plaza de la Catedral, nos tomamos unas cervezas y un poco de pasta con atún y reemprendemos la marcha.




Ahora unos tramos asfaltados, hasta cruzar el Garona.




Salimos del asfalto por una pista que sube.




Y sube.




Todo con rampas por encima del 15%.

Cruzamos la senda que en el 2010 estaba cortada por los árboles.

Esta vez no nos equivocamos, un par de rampas para salvar un collado de 150 mts y senda del 10 para llegar a Saint Pé de Ardet.

No ha fotos, no me dio tiempo, se desató la locura y ‘a saco para abajo’.

Llegamos al hotel a las 20 horas, tiempo de sobra para ducharnos y cenar.

Un par de ‘Gin toxics’ para Felipe y Sisco y a dormir que mañana toca mas.




Día 3º Viernes 3 de agosto, segunda etapa. 80 km, 1.700 mts desnivel y 6h de pedaleo.

El hotel empieza a servir el desayuno a las 8, intentamos estar preparados para salir nada mas desayunar, el día ha amanecido nublado, no llueve, pero una capa de humedad está flotando en el ambiente, algunos empiezan con el chubasquero. 



Pasamos Saint Pé de Ardet y pasamos por carretera al lado de un laguito.






Enseguida dejamos la carretera y nos metemos en un sendero superfrondoso.



A David no le frena la rueda trasera, así que en las zonas complicadas deberá bajarse.



El sendero está marcado como Camino de Santiago, y tiene una zona de escaleras y tirolinas.





Nos lo encontramos completamente húmedo, como el año pasado, la senda tiene mucha piedra mojada y resbaladiza al principio.

Poco a poco aparecen tramos de tierra mas ciclables.



Salimos de la senda y enfilamos otro tramo de asfalto.




Hasta que de nuevo aparece un tramo de sendero.




Este ya sin piedras, de tierra y hojas.





Vamos alternando senderos espectaculares con tramos asfaltados.




Las sendas son todas espectaculares.




Y bastante llanas.




Hasta que cogemos una, parece que sea de noche que remonta unos 150 o 200 mts obligándonos a desmontar a casi todos.





Una vez alcanzada la cota 640m, se convierte en una senda llana, aunque bastante complicada al principio.
Continuamente nos obliga a desmontar al cruzar zonas de roca grandes completamente mojadas.
Poco a poco dejamos de desmontar durante tramos mas largos, y por lo tanto a disfrutar mas de la ruta.





Llegamos a una carretera, a la altura de un collado que marca 599 mts, a partir de ahí tenemos que subir al coll de Mente.

A mano izquierda hay una casa-almacen de material de obra abierta y vemos un grifo, reponemos agua ya que sabemos que hasta Mente no hay mas agua.

Primero por pista asfaltada con un buen desnivel, intento mantener el ritmo de Felipe, David y Javi, durante casi toda la subida los mantengo a 300 mts, al final ni los alcanzo ni me quedan fuerzas para el resto de la ruta.





Una vez se acaba el tramo asfaltado hay un tramo largo de pista llana, cuando empieza de nuevo a empinarse me quedo detrás, apago los sistemas no vitales y me dedico a subir a ritmo de supervivencia.

Atravesamos algún tramo embarrado por culpa de alguna extracción maderera que todavía nos lo hace mas duro.

Al final, coronamos y cogemos una pista de enlace que nos llevará al Coll de Mente.





Aquí hay una fuente y un bar, nosotros optamos por la opción fuente, ya queda poco para llegar a España y allí comeremos mejor.





Queda muy poco de subida, primero una corta por asfalto y luego algunos sube y bajas por una pista de esquí de fondo.




Dejamos la pista para adentrarnos en la senda del barro que nos deja en Melles.




Se trata de una senda espectacular que tiene algunas zonas siempre completamente embarradas.




Mi consejo particular es no intentar salvar el calzado, si hay que meter el pie se mete, que ya lo lavaremos al final de la ruta en el río.




En alguna zona cerrada, encontramos unas ortigas, que 'saludan con fuego'.



No solo es barro lo que encontramos.



Aunque en alguna zona llega hasta el buje.





Al final aparecen los helechos.





Lástima que este año no apareciera el sol, pues la vista la recordábamos espectacular.






Llegamos a Melles y, esta vez, optamos por bajar por pista, en lugar de por carretera como en 2010.




De nuevo una pista espectacular que nos deja en la carretera a pocos km de la frontera.




Ya estamos a menos de 8 km del final de la ruta.

Llegamos algo antes de las 15h.




Alguno se ducha en el camión.




Y nos acercamos a Eth Corrau a reponer fuerzas.




Salimos de Les a las 18h y llegamos a casa a las 23:30, todavía con la sonrisa de oreja a oreja.

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3 comentarios:

Santi dijo...

Caram quina bona pinta!! Haurem de buscar uns dies... Salut!

Carlos dijo...

100% recomendable, tiene mucha senda y es bastante asequible para hacerla en 2 días (solo el tramo circular).

Ada dijo...

es que sempre volem anar-la a fer i mai trobem el moment... però la crònica pinta moooolt bé!